La certificación contable relacionada con el origen de fondos es una actuación profesional que se utiliza para respaldar la información incluida en una manifestación preparada por una persona o empresa. Puede ser requerida en operaciones de importe significativo o cuando una entidad necesita verificar de dónde provienen los recursos utilizados.
Su objetivo no es reemplazar los controles del banco, registro u organismo que recibe la documentación. La contadora analiza antecedentes concretos y certifica la concordancia entre la información declarada y los comprobantes examinados, dentro del alcance indicado en su informe.
¿En qué operaciones puede solicitarse?
Entre los casos más frecuentes se encuentran:
- Compra de automotores.
- Adquisición de inmuebles.
- Depósitos o transferencias de montos relevantes.
- Aportes de capital a sociedades.
- Operaciones bancarias o financieras.
- Inversiones efectuadas por personas o empresas.
- Presentaciones ante registros u organismos de control.
La exigencia concreta depende de la operación, del monto, del sujeto interviniente y de las políticas de control aplicables.
¿Qué puede considerarse origen de los fondos?
Los fondos pueden provenir de distintas fuentes legítimas, como ahorros generados por una actividad declarada, venta de bienes, cobro de honorarios, salarios, distribución de utilidades, préstamos, donaciones, herencias o inversiones.
Lo importante es que exista una relación verificable entre el origen manifestado, la capacidad económica de la persona y el movimiento utilizado para concretar la operación.
Documentación que puede solicitarse
Según el caso, pueden revisarse:
- Facturas y comprobantes de cobro.
- Declaraciones juradas impositivas.
- Extractos bancarios.
- Recibos de sueldo u honorarios.
- Boletos o escrituras de venta de bienes.
- Contratos de préstamo o mutuo.
- Documentación sucesoria.
- Actas societarias y comprobantes de distribución de utilidades.
- Comprobantes de inversiones y rescates.
- Constancias de transferencias entre cuentas.
No existe una lista única que funcione para todas las operaciones. La documentación debe seleccionarse según el origen declarado y el período en el que se formaron los fondos.
Diferencia entre manifestación y certificación
La manifestación sobre el origen de los fondos es realizada por el titular. Allí explica de dónde provienen los recursos. La certificación contable es emitida por la profesional, quien detalla las verificaciones realizadas sobre esa información.
La contadora no garantiza hechos que no puedan comprobarse ni emite una opinión general sobre la conducta de la persona. Su trabajo se limita a la información y documentación identificadas en la certificación.
Importancia de preparar el trámite con anticipación
Reunir los antecedentes después de realizada la operación puede generar dificultades, especialmente cuando los fondos se acumularon durante varios años o circularon por distintas cuentas.
Antes de transferir o depositar importes relevantes conviene conservar contratos, recibos, declaraciones juradas y comprobantes bancarios. Una trazabilidad clara reduce observaciones y permite responder con rapidez a los pedidos de información.
El Consejo Profesional de Ciencias Económicas del Chubut publica modelos técnicos para certificaciones vinculadas con el origen de fondos, incluyendo operaciones con automotores y presentaciones de personas jurídicas.
